2/4: LA RECTA PROVINCIA de Raúl Ruiz

Para la velada del martes: mitos y leyendas del campo chileno a cargo de una mente brillante.

La Recta Provincia de Raúl Ruiz (Chile, 2007, 160′)

Raúl Ruiz, el niño adelantado de la escuela de brujería
por Martín Alvarez

Raúl Ruiz, nacido en Puerto Montt en 1941 y fallecido en 2011 en París, solía citar como una de las influencias más importantes de su cine los cuentos que su abuelo chilote (como llaman en el país vecino a los oriundos de Chiloé) le contaba en la infancia. Según parece, el archipiélago de Chiloé se distingue en el mundo por una enorme proliferación de la brujería, y cuando fueron procesados en 1880, varios de esos brujos declararon pertenecer a una organización llamada “La Recta Provincia”. No queda muy claro, sin embargo, cuánto de la historia de “La Recta Provincia” forma hoy en día parte de la realidad y cuánto de la leyenda, o en qué medida, con el correr de los años, la primera viró hacia la segunda, o bien viceversa. Igualmente, esta miniserie de cuatro capítulos (que hoy exhibimos entera) poco tiene que ver con una probable historia de la secta, aunque sí se parece al tipo de relatos que uno imagina que le contaba su abuelo al niño Raúl.

Una buena manera de encontrar el cine es salir a caminar, y aquí son dos personajes, Rosalba y Paulino, madre e hijo (sin cabeza pero bueno), quienes dejan el hogar y parten en busca de los trece huesos del “manducador” que, desde el más allá, los ronda pidiendo insistentemente un poco de aguardiente. Pero esta es una película de Raúl Ruiz y eso que parece una línea muy concreta y relativamente clásica se convierte rápidamente en un juego desatado de viajes repentinos en el tiempo, de saltos inesperados en el espacio, de apariciones siempre deliciosas (que incluyen al mismísimo Jesucristo). En medio de su intrincada estructura de historias dentro de historias dentro de historias, Ruiz filma una demografía de los demonios de Chiloé, una exploración de sus mitos, sus creencias y sus canciones, realiza hermosas panorámicas del paisaje chileno. Lo que no impide que esta película (capaz de fundar su propia idea de patria) sea algo muy distinto a una mera celebración del folklore. Uno más bien diría que Ruiz encuentra en el folklore chilote una cualidad barroca más que atractiva para desarrollar su propio proyecto, en que la acumulación, el cruce y la superposición de relatos desencadenan la invención en el terreno de las formas cinematográficas.

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No se me ocurre un cineasta que descubra materiales tan alucinantes: cadenas de lágrimas, gotas para resucitar a los muertos, rompecabezas de huesos… Se puede pensar en una infinidad de ellos. Pero al ver La Recta Provincia se experimenta también la sospecha de que así como los pecados de los que se habla son siete pero su combinación da lugar a una lista interminable, podría ser que sobre el escritorio de Ruiz no haya más que cinco o seis elementos que sometidos a un proceso brillante de combinatorias permiten crear todo un universo. Luego de conocer a un hombre lobo, de platicar con la virgen, de malinterpretar adivinanzas —por citar algunas de las tantas aventuras que les depara la película—, el espectador podrá sin embargo descubrir que Rosalba y Paulino ni siquiera han caminado tanto.
Ante una película de Raúl Ruiz uno tiene la sensación de que internet es un mundo estrecho y un tanto lento. Estrenada en 2007, La Recta Provincia muestra el grado de esplendor al que había llegado Ruiz con su excéntrica y fabulosa concepción del cine, impulsada en gran parte por el aburrimiento que le provocaba ver que entre sus colegas cundía la costumbre de narrar una única cosa por película. Acaso el mayor homenaje que hoy pueda rendirse a su cine sea que varias de las películas en que uno presiente una de las tendencias más interesantes del cine reciente, pongamos por caso Road to Nowhere de Monte Hellman, Holy Motors de Leos Carax, Detention de Joseph Kahn, tienen algo de “ruizianas”. Películas multiniveladas en que permanentemente se abren y se cierran ventanas, se superponen tiempos, espacios y géneros, películas con el potencial y la libertad para transformarse todo el tiempo a sí mismas, y películas finalmente capaces de revelar una misma sensibilidad a lo largo de su cambiante entramado. Acaso inesperadamente, la figura de Ruiz planea en el horizonte del cine contemporáneo.
En fin, hoy a las 20.30 hs. pasamos La Recta Provincia. Mitos y leyendas del campo chileno. Es una película increíble. Y si no les gusta, van a poder acusarme de ser “como los del gobierno: prometen más de lo que pueden cumplir”.
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