En compañía de los otros. Foco Jia Zhang-ke

por Fernando Pujato

Ojalá hubiera sabido / que alguien como tú podía amarme
Ojalá hubiera sabido / que no hay nadie más importante que yo
¿Me equivoqué al tomar esto como un amor sincero?
Al comienzo de uno de sus escritos dedicado a André Bazin, Serge Daney señalaba que los grandes cineastas tienen sólo “una” idea, que van renovando y reelaborando a medida que la transitan aunque “el precio a pagar por ello, ya lo sabemos, es una cierta soledad”. Quedan pocas dudas en cuanto a lo que Jia Zhang-Ke viene filmando desde los inicios de su carrera: la celeridad y la profundidad de los cambios que se están operando en la China contemporánea o, un tanto más acotadamente, en el período que va desde los estertores de la Revolución cultural hasta ayer nomás, hasta nuestros días.

Y soledad, sí. La de uno de los pocos cineastas en la actualidad que a través de una exquisita poiesis formal logra mostrarnos el derrumbe -y no sólo literalmente- de una idea, de un sueño, de un sistema, a la vez que la emergencia de aquello que hace bastante tiempo ya era denominado como la globalización económica, o el triunfo, ¿irreversible?, del sistema capitalista a nivel planetario. Pero también -y esto quizá sea uno de los rasgos más notorios que deja ver la obra de Jia- la absoluta soledad de sus personajes; que no es precisamente voluntaria, una elección conciente e individual que funciona como una causa eficiente en un nuevo orden relacional, ni tampoco el designio de un cegador y concluyente destino cuya génesis se pierde en vaya a saber qué pretéritos laberintos religiosos, o no. Esa soledad que atraviesa toda su filmografía es, por supuesto, la irónica consecuencia de estos escombros de aquél presente, de aquellas ruinas de este pasado.
Porque no es una paradoja que en un lugar donde todo está expuesto, en el cual parece imposible no sentirse acompañado por otras gentes y dentro del cual es inevitable no padecer la omnívora presencia del Estado (los megáfonos, los coros y los carteles están siempre allí para recordárnoslo) esa moderna noción de abandono, de aislamiento, de retiro de todo, se haya instalado mucho más sólidamente que la ilusoria pretensión de un discurso de pertenencia transnacional, transhistórico, trascendente. ¿Qué otra cosa puede esperarse de millones de personas desarraigadas, trasladadas desde su lugar de origen a distancias casi inimaginables, arrojadas a un mundo que aún no comprenden porque aún no está hecho?, ¿qué otro sentido se le puede dar a miles de trabajadores de esas casi infinitas fábricas textiles, o a la hipermodernidad de diseños expuestos en un escenario retrofuturista, o a esos mineros y costureros a domicilio del interior profundo de una geografía inimaginable?, ¿cómo entender si no es de esta manera la fantasmagórica figura de Zhao Tao deambulando erráticamente en el triángulo político fundacional Taiwán-Shangai-Hong Kong?. ¿Qué imaginar? No mucho más que el cegador fuera de campo con que culmina la devastadora soledad de Pickpocket, su primer film, y después, no mucho tiempo después, el solitario plano de “pequeña flor” ataviada operísticamente bajando de espaldas por esa calle que Jia filmó siempre, en Ciudad 24, y la silueta bajo la lámpara de ¿25?, ¿40? wats repiqueteando los pedales de un máquina de coser de principios del siglo pasado en Useless, y el ralenti de esos rostros tiznados de blanco y esos cuerpos doblados bajo el peso de unas bolsas que apuntalan el Muelle 16, que permiten la modernidad en I whis I Knew. Y seguramente mucho más que esto. Porque estos tres films, que acaso no sean menos ficcionales que Platform ni más documentales que Still Life, son no sólo una síntesis autorial, un duelo desgarrador, un pesar colectivo, una urgencia capital, o la eterna e imposible búsqueda de los trazos, de las huellas, de lo que quedó,o el camino hacia una comprensión histórica. Son también un riesgo.

En un época en que elaborar documentales está tan pautado (o más) como producir world-cinema y en la cual parece ser una moda ideológica alumbrar el presente con un complaciente pasado, uno de los directores de cine más importantes de los últimos veinte años desborda sus  últimas películas con testimonios dentro de colectivos (que funcionan, al igual que los autos en el cine de Kiarostami, como un espacio fílmico de subjetividades públicas), presencias ficcionales y fantasmáticas, instala cuentos de ayer y del hoy, historias de mafias y apuestas en la bolsa, las desborda con desencuentros familiares y nostálgicos encuentros, trabajo colectivo y salvoconductos individuales, las estructura en lo real, las resquebraja en el límite de la pura representación, las ordena con emoción formal y rigor poético. Tal vez hubiera sido más fácil, cómodo y seguro refugiarse en los esqueletos de ayer y en las maquetas del mañana, permanecer anclado en el fresco generacional y en el duelo de provincia, celebrar el mercado y arrobarse en un resplandeciente futuro, no preguntarse qué ha pasado en estos últimos años para que la vista de una ciudad atestada de edificios y la de una estrecha callejuela formen parte de una misma geografía, no indagar quienes son, realmente y desde The World, los que apuntalan, hacen posible, permiten con sus vidas y con sus muertes, sostener un crecimiento sin precedentes en cualquier otro rincón de este pequeño mundo, una suerte de irreversible fuga hacia adelante, un horizonte poco menos que irredento, un mañana ineluctable. Y sobre todo atreverse a preguntarse. Y sobre todo mostrarlo, intentarlo a través de las formas, jugar con ellas Pero acaso una idea y muchas soledades exigen algo más que esto, exigen el filmar la compañía de los otros. O al menos, en este mágico presente, la ilusión de sentirla.
Programación completa del ciclo:
15/10 – Useless / 22/10 – Ciudad 24 / 29/10 – I wish I knew
Esta entrada fue publicada en Funciones, Textos/Críticas. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s