Scarlet Diva: Mini tour Asia Argento

por Martín Alvarez

1. Asia Argento nació en 1975 y siendo hija de Dario, por ese entonces una promesa ascendente del giallo italiano, es posible que no recuerde la primera vez que visitó un set. Y si bien hizo su primera aparición en cine con tan sólo nueve años (Demoni 2 de Lamberto Bava, 1985), fue la hija de Nanni Moretti en Palombella rossa (1989) y participó en más de una veintena de películas en los siguientes 20 años (destacan Trauma, dirigida por su padre, New Rose Hotel de Abel Ferrara y La tierra de los muertos de George Romero), podría fecharse su consagración definitiva como actriz en Mayo de 2007, mes en que llegó a Cannes como protagonista de tres películas de la competencia oficial: Boarding Gate de Olivier Assayas, Une vieille maîtresse de Catherine Breillat y Go Go Tales de Ferrara (¡mejor dúo de striptease entre ser humano y rottweiler de la historia del cine!).
2. Cada vez que veo Boarding Gate me siento ante lo que los críticos llaman un “film fallido”, cuestión asociada a la impresión de cierto malestar o disparidad en la ejecución aunque mucho más a la imposibilidad de describir dicha impresión por parte del crítico, en este caso yo. Pero de pronto el film termina y mientras suena un tema tecno de Sparks sobre los créditos, me golpea una gran emoción, me siento inquieto y repentinamente triste. En otras palabras, estoy arruinado. Boarding Gate parece estar hecha de dos películas distintas. Una primera parte, en que Assayas hace aparecer paulatinamente al personaje de Asia Argento mediante no mucho más que dos largas escenas mano a mano con Michael Madsen. El segundo de estos encuentros, un larguísimo enfrentamiento de casi 30 minutos en un pálido loft de París, le sirve a Asia para desarrollar un tour actoral que pasea sin escalas entre el ajuste de cuentas, la inesperada y cariñosa docilidad, la declaración romántica, los picos de excitación sexual, la lucha por el dominio físico y verbal de la situación, el trance, el trauma, y hasta la intervención de un ser de ciencia ficción de nombre Vortex. Luego larga la segunda etapa. Mientras Assayas pone definitivamente el pie en el acelerador, Asia salta de un avión a un taxi en Hong Kong, sube por empinados edificios, improvisa una trampa letal de vestuario, huye por laberínticas escaleras y malls atestados, acecha furtivamente a su amante. El acierto de Assayas tal vez esté en haber confiado menos en la complicada y un poco absurda red de espías y capitalismo global de la trama que en el genio actoral de Asia para atravesarla. Ella le responde apropiándose con inteligencia de los parlamentos y poniéndose al hombro los periplos de acción pura. Despega por encima del argumento en un vuelo frágil como la Música para Aeropuertos de Brian Eno.
3. Un rubro en que la crítica norteamericana suele humillar a sus colegas del resto del mundo es el correspondiente a los actores. El gran referente de esta escuela es Manny Farber, un crítico capaz de declarar un declive general del cine mientras ve crecer la asfixia de los intérpretes a manos de los directores y del tema. De esto hablaba en “La decadencia del actor”, texto de 1963 y seguramente lo mejor que se haya escrito sobre el asunto. Otro nombre importante de la tradición es el neoyorquino J. Hoberman, responsable de una enérgica celebración de Asia Argento que lleva el título de “La única razón para ver Boarding Gate”. Como también pasa con Farber, la sorprendente cantidad de variantes para nombrar a una actriz resulta una proeza. Estoy muy tentado de copiar todas estas definiciones, pero no nos sobra el espacio así que me quedo con esto: “En su performance de Boarding Gate, Asia Argento es una estrella, aunque con sus penetrantes ojos de Bette Davis y su perpetua sonrisa de pucheros, es también una mirada. No ha habido una chica mala así de insolente desde Lydia Lunch, la reina punk de fines de los 70s, ni una femme fatale así de bizarra desde la Angelina Jolie pre-humanitaria. Argento es un nexo de contradicción: una criatura de instinto premeditado, una sumisa dominatrix, humillada y al mismo tiempo triunfante”.
4. Una cita más sobre los actores: “No hay nada que deteste más que a los actores. Son amorfos, no tienen ninguna sensibilidad, no son inteligentes. Sin embargo, en cuanto paso detrás de la cámara, me convierto en actor; en aquel individuo amorfo y poco inteligente. Nadie puede condenarme por lo que digo, ya que formo parte integrante de aquello que detesto. Me convierto en la vedette egoísta, inestable, sujeta a caprichos imbéciles. Como realizador, a ese tipo lo desprecio, lo vigilo y no le dejo pasar nada”. La última: “Aparte del presidente de los Estados Unidos, nadie parece tener tantos problemas como los actores”. La primera pertenece a Jerry Lewis. La segunda también. Fin de la digresión.

5. Además de la citada performance con el perro de Go Go Tales, Asia Argento intercambió saliva con una extraña criatura acuática en El síndrome Stendhal y huyó de un pequeño pero temible mandril en La Madre de las Lágrimas. Un poco más cerca de la especie humana, enlazó a Michael Madsen como si fuese un perro en Boarding Gate, lamió caninamente una herida de bala en Une vieille maîtresse y se enfrentó a mano limpia con un par de zombies en La tierra de los muertos. Son apenas un par de ejemplos. La cuestión es que uno llega a pensar que la actuación representa, para Asia, el desafío de ponerse a sí misma en situaciones límite o al menos lo suficientemente insólitas. Un juego de audacia que se convierte en el problema de su segundo largo como directora (el primero fue Scarlet Diva, año 2000). El corazón es engañoso por sobre todas las cosas (2004) parece una película destinada a transgredir uno por uno los umbrales de lo que se le permite hacer al cine en presencia de un niño. Asia se pone a sí misma como madre adolescente, punk y drogadicta, también practicante de un estilo de libertad absoluta y de altísima virulencia. Encarnan a su hijo el pequeño Jimmy Bennett y los gemelos Cole y Dylan Sprouse, y la película es una suerte de road movie que va surgiendo de las calamidades por las que pasa el niño luego de volver a vivir con su madre tras una crianza con padres adoptivos. Es también un inventario de incorrección permanente y posee uno de los momentos más oscuros que he visto, en que luego de maquillar y vestir al niño de mujer, Asia representa un papel por lo menos enredado: interpreta a su hijo en situación de imitarla a ella mientras seduce a un tipo. Releo la última frase y pienso que hay alguna chance de que no se entienda.
6. La Madre de las Lágrimas es la última de este mini-tour Asia Argento y es la película de 2007 que no formó parte del combo consagratorio de Cannes. Como nueva colaboración entre Asia y su padre Dario, puede considerarse un regreso a las fuentes. Además, es divertidísima. Se trata de un giallo hecho y derecho en una Roma poseída por el mal y el revival gótico. Mientras la dirección sorprende por ir siempre al grano y empujar constantemente la acción hacia el siguiente nivel, Asia colabora apegándose a su rol de “chica inocente y asustada que tiene que salvar el mundo”. Y no está nada mal. El encanto de esta actuación está justamente en la precisión para poner el propio lucimiento en función del lucimiento de la película.
7. Es posible que mis amigos se entusiasmen con este ciclo dedicado a una de las actrices más sexys del mundo. También hay otros motivos para disfrutarlo. Es un ciclo sobre Asia Argento, otro sobre la posibilidad del actor como autor cinematográfico y otro hecho de una mera excusa para reunir tres películas muy distintas. Volviendo a Manny Farber, que al fin y al cabo inspira este programa, él aseguraba que el mejor momento de todo el cine de los ‘40 era uno en que Humphrey Bogart miraba repentinamente al cielo en El sueño eterno de Howard Hawks. Evidentemente, era de los que creía en el potencial autoral de cualquier fragmento de la película. Acaso un demócrata. En otra época y en las pampas, el gran Rodrigo Tarruella se reía de este tipo de ideas y contestaba sardónicamente que el autor bien podría ser el eléctrico. Una sola cosa me queda clara: el cine aparece en lugares misteriosos.

Programación completa del ciclo:

24/9 – Boarding Gate de Olivier Assayas / 31/9 – El corazón es engañoso por sobre todas las cosas de Asia Argento / 1/10 – La Madre de las Lágrimas de Dario Argento
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Una respuesta a Scarlet Diva: Mini tour Asia Argento

  1. rodrigo dijo:

    pelicula de los años 80 sobre un niño que deja de hablar a su padre y todos los niños de estados unidos y de rusia dejan de hablar hasta que los gobiernos den marcha atras a su carrera armamentista

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