Entrevista a Nicolás Prividera / TIERRA DE LOS PADRES

Antes de la tercera función de Tierra de los Padres, nuestra película argentina de Septiembre, los invitamos a leer esta entrevista con su director, Nicolás Prividera.
1. ¿Qué opinión tenés en relación a las formas actuales del hacer cine, a los ya no tan nuevos soportes digitales, y a las transformaciones producidas por dicho salto de paradigma?
No soy un purista del 35mm, pero sigo creyendo que no es lo mismo ver el cine en una sala que en casa. Tampoco soy un fanático del digital, simplemente acepto que ha revolucionado, para bien y mal, la forma de hacer cine: para bien por el bajo nivel de costos (lo que permite que cualquiera pueda hacer una película), para mal porque ha destruido la ontología baziniana del cine (en la que se basa todo el cine moderno). Pero creo que el cine sobrevivirá mas allá del soporte que lo sostenga (del mismo modo que sobrevive el  lenguaje). Sin embargo tengo nostalgia de que ya no sea tal como conocimos: digo, es claro que seguirá habiendo novelas, pero no sabemos si seguirán existiendo “películas”…)
2. En relación a los ámbitos donde actualmente se legitiman las películas y se establecen cánones, ¿cuáles te parece que son esos lugares? ¿de qué manera ves la cultura de festivales y premios? ¿Hay verdaderamente una diferencia entre los premios de un festival y los premios Oscar? ¿Cuál/es?
Está claro que para el cine independiente, los ámbitos de legitimación no son los del mainstream, pero no dejan de ser los del capitalismo y su “mercado”, representado en este caso por el ceñido sistema de festivales-fondos y crítica internacional. Y es un sistema tan ajustado como cerrado, con paradigmas conservadores y hasta reaccionarios: agotados los nuevos cines europeos, estos centros de poder van buscando distintas zonas geopolíticas “menores” (Rumania, Filipinas, etc) que los provean de “materias primas” (en todo el sentido de la palabra), en una suerte de colonialismo friendly (que solo respeta Asia como igual, por su nivel de desarrollo productivo). Allí encuentran, una vez más, la vieja dicotomía entre civilización y barbarie: ellos encarnan la cultura, y la periferia la naturaleza (y la añorada “fisicidad” del buen o mal salvaje).

3. ¿Qué cine ves? ¿Podrías nombrar algunas películas extranjeras, algunas argentinas y algunos directores por los que te sientas particularmente interesado/a? ¿Nos señalarías algún rasgo por el cuál te gusta especialmente cada uno?
Veo de todo. Pero cada vez más creo que el “cine del futuro” (como se llaman ciertas secciones de los festivales) está en las retrospectivas… Hay que volver a las fuentes, antes del desvío posmoderno, y reencontrar aquello que el cine moderno tomó como punto de partida para pensarse: el cine clásico. En ese sentido, me interesan los cineastas que parecen buscar por ahí: por ejemplo, para no ir demasiado lejos, Lucrecia Martel (la mejor de nosotros).
4. ¿Se te ocurre alguna película –argentina o extranjera- con las que dialogue tu película, o a las que tome como referencia? ¿Cuál/es y por qué?
Están explicitadas: básicamente, Profit motive and the whispering wind de Gianvito y Operai contadini de Straub-Huillet (por su paradigma moderno y su estética brechtiana). Pero también, aunque por oposición (como crítica a su mirada ahistórica), films argentinos como Todos mienten o Secuestro y muerte.
5. ¿Qué opinión tenés del cine que se hace actualmente en Argentina?
Puede haber momentos peores o mejores, pero hoy por hoy hay mucha variedad de formas y estilos, y eso siempre es bueno. Lo malo es que rápidamente se canonizan ciertas obras y autores, a los que se señala como modelo a seguir (para alimentar el sistema del que hablábamos antes). Y eso no deja emerger lo realmente nuevo, porque sólo se fomenta el facsímil (como se ve en los festivales, más allá de su cacareada búsqueda de diversidad).
6. En relación al cine independiente y las posibilidades de distribución, ¿cómo describirías el contexto actual en nuestro país? ¿Qué tan difícil es lograr que tu película se vea? ¿En qué te parece que debería mejorar ese contexto?
Falta crear un sistema alternativo de exhibición (y distribución, claro): por un lado, ampliar y fortalecer los espacios INCAA. Y por otro dar cabida al desarrollo de emprendimientos privados, que conformen una red de salas en las que se pueda ver cine independiente de calidad, tanto nacional como internacional.
Esta entrada fue publicada en Entrevistas. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s