Jerry Lewis por Andrés Caicedo (2)

El profesor chiflado de Jerry Lewis

por Andrés Caicedo

El profesor chiflado está aceptada como la obra más lograda de Jerry Lewis, por lo menos según los críticos franceses, descubridores del, como dicen, “universo lewisiano”. Los primeros veinticinco minutos de esta película son formidables: sucesión de gags sostenidos aquí por el aparente orden de un argumento previo: una especie de versión de Dr. Jekyll y Mr. Hyde puesta al día según los requerimientos de este curioso director, que siempre falla al hacer un comentario social por encima de sus gags. Sus situaciones cómicas pueden destruir un mundo. Sus comentarios son de los más chato y conformista de todo el cine norteamericano. Quien se quiera prender de ellos para invalidar la obra de este cómico, tiene que pasar por encima de un buen número de gags peligrosos, revulsivos y surrealistas, único ejemplo, hoy por hoy, de la comedia slapstick, asumida y sistematizada como la única forma de expresión. Pero a Jerry nunca lo quisieron en Hollywood, desde que empezara en 1960, con El botones, su prolífica carrera como director, guionista, productor, estrella y propietario de una gigantesca cadena de salas. Su falla en los argumentos dramáticos, su falta de consistencia para narrar una historia, se ve suplantada, en cambio, por una serie de situaciones o recuadros de Jerry vs. Objeto, sin ningún fin argumental a medida que avanza la película; esta sería una manera muy nueva de “narración”, que es la médula de De golpe en golpe (1961), film ambientado en unos supuestos “Paramutual Studios”. Diez films ha dirigido desde su debut en 1960: además de los comentados, son de gran importancia El terror de las chicas (1961), rodado en un escenario de corte transversal, como un gigantesco muñequero, a base de grúas de tamaño semejante, Tres en un sofá (1966), en donde la acción de “desdoblarse en el yo ansiado pero no tenido” está expuesta contra el tiempo y El bocón (1967), su film más disparatado. No son tan buenos, en cambio, El ingenuo (1964), el más ideológico y peor de sus films y Las joyas de la familia (1965). Con El bocón termina el ciclo del muchacho torpe, perplejo permanentemente, para abordar, sin nada de fortuna, su primera dirección sin aparecer en la pantalla en Otra vez. Su último film, ¿Dónde está el frente? Es una de las piezas más absurdas y disparatadas de toda la comedia, casi que imposible de asir por una análisis. Y formidable con sus dos películas dirigidas por el amigo Frank Tashlin (fallecido): de las cuales es El matasanos la más importante, libre de las densidades y ritmos flojos acostumbrados en las direcciones de Lewis. En 1971 nuestro hombre publicó un libro: El oficio de cineasta, en donde explica su método de producción. Hoy vive en París y anuncia desde hace mucho un film codirigido con Pierre Étaix.
Boletín del Cine-Club de Cali (1974).
(Extraído de Ojo al Cine, libro que reúne los escritos sobre cine de Caicedo, seleccionados y anotados por Sandro Romero Rey y Luis Ospina. Editorial Norma, 2009.)
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