Chris Marker (6): El más famoso de los desconocidos

por Guillermo Franco*

Ahora que ha pasado el tiempo y Chris Marker sigue lamentablemente muerto es hora de resucitar la entrevista que dio en 2003 a Samuel Douhaire y a Annick Rivoire, periodistas de Libération. Copiar y pegar uno, dos, tres, cuatro, cinco fragmentos, robados con insolencia:
¿La política? He aquí una buena oportunidad para deshacerse de la etiqueta que ha estado pegada a mí. Para mucha gente, “comprometido” significa “política”, y la política, el arte del compromiso, me aburre profundamente.
¿Lo digital? Ser dueño de una cámara de video no confiere talento por arte de magia a alguien que no tiene ninguno, o que es demasiado flojo para preguntarse a sí mismo si tiene alguno. Puede minimizar todo lo que usted quiera, pero una película siempre requerirá una gran cantidad de trabajo.
¿La televisión? El crecimiento exponencial de la estupidez y la vulgaridad es algo que todo el mundo ha notado, pero no es sólo una vaga sensación de disgusto, es un cuantificable hecho concreto y un crimen contra la humanidad.
¿La publicidad? Los cínicos siempre se traicionan, y hay un pequeño consuelo en la terminología propia de la industria: no llegan a llamarse a sí mismos “creadores”, por lo que se hacen llamar creativos.
¿El cine? Bajo las órdenes de Jean-Luc (Godard), desde hace mucho tiempo he dicho que las películas deber verse por primera vez en los cines, y que la televisión y el video están sólo para refrescar la memoria. Ahora que ya no tengo tiempo para ir al cine, he empezado a ver películas “achicando los ojos”, con una sensación cada vez mayor de pecado.
Claro, no sólo de verba florida vivió Christian François Bouche-Villeneuve; escritor, fotógrafo, cineasta y artista multimedia francés. Chris Marker (para la enciclopedia y los amigos) escribió en Cahiers du Cinéma, colaboró con Alain Resnais en Noche y niebla (1955), inventó según André Bazin el “ensayo fílmico”, patentó con cincuenta ejemplos el “documental de creación”, y su única ficción, La jetée (1962), es una fotonovela fantástica y apocalíptica que rompe con todo lo cinematográfico hecho y por hacer. Además pone en jaque la propia existencia. Poetiza en off: “Nada distingue los recuerdos de los momentos habituales. No se descubren hasta más tarde, por sus cicatrices”.
Ahora que ha pasado el tiempo y Chris Marker sigue lamentablemente muerto, es hora de recordar que… a) sus excelentes películas siempre encontraron trabas para distribuirse, y b) su rostro apenas fue fotografiado. Por a) o por b) se ganó un apodo único y ladino: “Fue el más famoso de los cineastas desconocidos”.

* Publicado en Diario Alfil el 6/8/2012.

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