25/7: LA BOCA DEL LOBO de Pietro Marcello

Cierre del ciclo “Encontrar(se) en el cine” con una visita a Génova.

La boca del lobo de Pietro Marcello (Italia, 2009, 76′)

Podría haber sido un film acerca de un reencuentro, o de un encuentro causal o fatal o terminal. El cine está plagado de films donde después de algunos años se vuelven a encontrar compañeros de secundaria, amores de adolescencia y no tanto, amistades juveniles, o personas que se conocen en el medio del Apocalipsis, de un desastre, de una guerra, o en la cárcel, delinquiendo, estafando, aunados por un crimen propio o ajeno, o ayudando a los pobres del mundo, curando enfermos y conciencias, en contra o a favor de algo o de alguien, en cualquier situación, en cualquier lugar, en cualquier tiempo. Podría haber sido una cruel eventualidad o una bonomía instantánea o una efímera coincidencia o un hallazgo a futuro. Podría. Esto no significa más que unas posibilidades, pero dentro de ellas este documental acerca de los “modernos” habitantes de las cavernas al borde del mar, de ese mar surcado desde siempre por aventureros y comerciantes, esta ficción construida a partir de un trabajo documental de balnearios, ruinas y construcciones, este jugar con y acerca del tiempo, escapa a una clasificación, a una visita instantánea, a una clausura. Hay imágenes que son, claramente, de archivo pero otras -como la vista del barrio de travestis- que podrían no serlo, podrían ser una elaboración conciente, una construcción directorial, como así también las del puerto y la de toda esa gente que habita en esas “cavernas”. Y entonces, en todo este descubrir de lo que fue y lo que es, de lo que ha quedado y lo que ya no está, de lo ya imaginado y lo por imaginar, tal vez todo esto no importe demasiado, tal vez no importe saber si son actores o no los que deambulan por el film reconstruyendo situaciones, dejándose filmar, o si es una película por encargo, o si en La boca del lobo Marcello descubrió ese otro mundo y se dijo porqué no hacer un film sobre Enzo y María, sobre la esperanza de los que ya parecían no tenerla más, los sin futuro, los que han perdido lo único que tenían, su libertad, y siguen empeñados en permanecer en este mundo a la deriva, pese a todo y, tal vez, contra todo. Y registrarlo sin nostalgia, sin el sempiterno rescate de los desposeídos, sin ese discurso tan burgués de que los marginados desde siempre (y los niños y los locos) tiene la clave del vivir. Y poner en la pantalla lo atroz y lo divino de ese y este vivir en esa Génova siempre histórica, y que todo ese amor y esa amistad y ese designio, toda esa porfía por permanecer en este mundo, sea un encuentro casi fuera de campo, construído por el azar, aunado por una frágil posibilidad, rodeado por una cittá. Fernando Pujato
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Una respuesta a 25/7: LA BOCA DEL LOBO de Pietro Marcello

  1. Jorge H dijo:

    Genova es una ciudad de un tamaño similar a Córdoba. El “Área Metropolitana Genovese” cuenta con 1.400.000 habitantes. Pero mientras aquí estamos lejos de algún curso de agua navegable, Génova, desde sus orígenes, ha desarrollado su historia ligada al puerto.

    En la película “La boca del lobo” no se nos muestra toda la ciudad ni tampoco hacemos un paseo turístico. Las imágenes de tipo documental y que parecen referirse al presente, se concentran en mostrar la vida en el puerto, y a los marginales que viven en especies de cuevas que dan sobre la costa. Cuando el filme asume un tono narrativo, se nos cuenta la historia de Enzo y Mary, dos ex presidiarios, que forman una pareja que trata de reconstruir su vida sumidos en la pobreza, el desempleo y la marginalidad. Hay un notable sentido del humor que parece imposible dentro de un escenario de tanto sufrimiento. Su devoción por Mary y el trato afectuoso con los perros por parte de Enzo, muestra que puede seguir expresando sus afectos a pesar de sus interminables experiencias carcelarias. No se olvida el pasado pero no se vive agobiado por él. Se expresan las quejas pero no se privan de la alegría y de las bromas.

    Vemos algunas imágenes de la ciudad, la mayoría de ellas de noche. En especial se destaca la toma en que aparecen los carteles luminosos de los bares y otros centros de entretenimiento, de una zona que parece bastante marginal.

    La película recurre a un modo original de flashbacks: cuando se trata de mostrar el pasado, se recurre a imágenes documentales de archivo, que son seleccionadas por el director, en un trabajo muy próximo al del found footage (tomar imágenes filmadas por otros y recrearlas mediante un nuevo montaje y diferentes sonidos) y así conocemos aspectos de la Génova de décadas atrás.

    ¿Qué logra transmitir la película que hace que se constituya en un trabajo valioso y
    original?

    Un clima crepuscular, melancólico, donde las imágenes de Génova parece salidas de un sueño. Una integración armoniosa de la historia de Enzo y Mary y su escenario: la Génova marginal y nocturna.

    Por momentos hace acordar a Terence Davis en “Of Time and the City” y a Guy Maddin en su filme “My Winnipeg”

    Un ir y venir del presente al pasado de una ciudad con una identidad inconfundible, se constituye en el escenario de vida de una pareja entrañable.

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