6/7: INFIERNO DE COBARDES de Clint Eastwood

Empieza el ciclo de “Westerns alucinados” con la aparición del extraño Eastwood en un pueblo a orillas del lago, en su segunda película tras las cámaras.

Infierno de cobardes de Clint Eastwood (Estados Unidos, 1973, 105′)

Dicen que John Wayne le mandó una carta a Eastwood indignado porque echaba por tierra con la tradición del western, dicen que en el cementerio del pueblo se pueden ver lápidas con el nombre de Sergio Leone y Don Siegel, dicen que Eastwood dijo que, tal vez, si la rodara de nuevo, sacaría la escena de la violación, dicen que es una fábula acerca del eterno dominio machista, que es una estela de los films de Leone, que hay demasiada utilización del zoom (estamos en los ‘70), que Eastwood interpreta el papel del hermano del sheriff muerto, que en la versión original no se aclara esto, que es la antesala de lo que vendría después, que hay una secuencia que se repite en Los imperdonables y que fue un éxito comercial en su estreno. Tal vez haya algo de todo esto alrededor del film -sobre todo la carta de Wayne-, pero nadie dice que en los primeros minutos, en pleno día, en un pueblo a las orillas de un lago, Eastwood mata a tres pistoleros, viola a una mujer que se le insinúa, se toma media botella de whisky, se acuesta a dormir y un flashback nos anuncia la muerte de alguien que nunca sabremos, realmente, quién es. Después, Eastwood se relaja un poco y sólo instituye al enano del pueblo en sheriff y alcalde a la vez, confisca bienes muebles e inmuebles, se burla despiadadamente del párroco, se acuesta con la esposa del hotelero, mata a cuatro habitantes que le tienden una emboscada, hace pintar el pueblo de rojo y colocar un cartel de bienvenida y una mesa de picnic para los pistoleros que han jurado vengarse de los pobladores del lugar. No hay niños en Infierno de cobardes, ellos podrían ser los únicos inocentes de un lugar arrasado por la codicia y en el que un fantasma repara algo que ya no está en este mundo, pero sí en una tumba que al fin tiene un nombre. Fernando Pujato
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