El rey de la comedia. Foco Jerry Lewis

por Gabriel Von Sprecher y Paúl Von Sprecher

A pesar de la gran popularidad que Jerry Lewis tuvo como autor en los ‘50 y ’60 en ciertos ámbitos como por ejemplo los “Cahiers du Cinema”, también más recientemente en nuestra revista local “El Amante”, parece ser que sus películas pocas veces son revisitadas o recordadas (excepto quizá por el Profesor Chiflado, que ha pasado a ser casi un ícono pop). Es más comentado que visto (también hay que tener en cuenta que gran parte de su obra no es tan fácil de conseguir en Argentina). Es quizás por esto que desde este espacio queríamos revisitar varias de sus películas, no sólo sus grandes obras maestras sino también películas olvidadas, como la mayoría de sus colaboraciones con el director Frank Tashlin, junto a quien Lewis aprendió a hacer cine. De él hereda también varios de sus temas y conflictos recurrentes, ya sea evidenciar de distintas maneras, directas o indirectas, el artificio, o el afán por convertir a los personajes en cartoons a través de los trucos visuales o  las exageradas iconizaciones. Pero en el trabajo de Lewis todos estos elementos estaban al servicio de su propio personaje. En consonancia con su egocentrismo, el mayor tema que recorre su obra es él mismo, al punto de que sus películas podrían ser simples representaciones de su propia vida y carrera: un tipo fracasado, considerado ingenuo, que de alguna manera logra el éxito (algo que deja de estar en sus últimas películas, más pesimistas). También en la cuestión de cómo su cuerpo entra en conflicto con el resto del mundo: no hay sincronía y por lo tanto todo deviene una serie de golpes, destrozos y caídas que no se pueden controlar. Hay, por así decirlo, una evolución de su conflicto con la realidad física que lo rodea, y que se vuelve tan grande llegando a un punto en que debe salirse de esa lógica y escoger la liberación del cartoon. O como dijo el escritor Andrés Caicedo sobre Lewis: “Cuando se llega a un punto ya totalmente irreconciliable con la realidad, empieza el suprarrealismo”.
En el comienzo de Un espía en Hollywood se nos muestra Hollywood desde una vista aérea y se nos dice que no es muy una ciudad muy distinta a cualquier otra pero, ¿cómo podría usted saberlo si nunca ve su ciudad desde este punto de vista? Y durante el resto de la película (y continuando en El ingenuo), Lewis se dedica a mostrarnos la creación de lo artificial.
El terror de las chicas es una de las películas más sofisticadas de la historia de Hollywood.  La mayoría de su metraje transcurre en -casi literalmente- una casa de muñecas. Es llamativo que sus dos primeras películas sean las más modernas. El terror de las chicas tiene escenas casi godardianas (son contemporáneos).
Quizás ya su película como director, El botones (estrenada en 1960), estaba en sintonía con la ópera prima de su admirador Godard.  Dejar de lado las convenciones del cine clásico y utilizar una narrativa desestructurada. En este sentido, Lewis no trabajaba en sus películas con una línea narrativa concisa sino a partir de la premisa de unir una serie de gags que pudieran funcionar por sí mismos. Así es que sus películas prácticamente carecen de trama.
Si bien Lewis más que un “director de actrices” (término utilizado para directores como George Cukor) es un director de él mismo (la única estrella que aparecería en una película dirigida por él fue Janet Leigh en Tres en un sofá), las mujeres ocupan un lugar extraño en sus películas, pero central. En El ingenuo y El terror de las chicas es una chica la única que parece comprender y preocuparse por el torpe de Jerry. A pesar de estar lejos de ser la típica historia de muchacho torpe que (para sorpresa de todos) termina teniendo éxito, algunas de sus películas terminan con una especie de moraleja. Pero a diferencia de lo que suele ocurrir, esas moralejas no resultan traídas de los pelos, resultan sinceras. Es difícil explicar por qué, quizá porque no les da un marco grandilocuente, ni pomposo.

Jerry Lewis – Frank Tashlin

Frank Tashlin merecería un ciclo para él solo. Sus ideas sobre cine son muy interesantes y han tenido su influencia sobre varios directores, pero como el mismo decía, sus películas con Lewis estaban regidas más que por lo que el planeara por lo que terminaría haciendo Lewis en la filmación. Aún así, las colaboraciones Tashlin-Lewis tienen su marca de autor y adquieren un ritmo acelerado del cual las películas de Lewis carecen.
En dos de las películas que pasamos de Tashlin (Loco por Anita y Artistas y modelos) el protagonista Lewis aparece acompañado de Dean Martin (dúo con el que ambos se hicieron famosos) y en las dos se repite el esquema del galán que se aprovecha del genio de Lewis. Algo que -se podría decir que como todo en la carrera de Lewis- era un paralelo de su vida o de por lo menos cómo entendía Lewis esa relación. Más allá de las peleas tremendas que supuestamente tuvieron, cada uno trascendió más allá de su dúo: Lewis con su carrera de autor y Martin con excelentes actuaciones en otro tipo de películas (Río Bravo, Dios sabe cuánto amé).
En El profesor chiflado Lewis interpreta su habitual papel de perdedor, pero se desdobla para hacer también el papel de galán que normalmente encarnaba Dean Martin, presentando el conflicto entre el genio y el éxito quizás de manera más clara (aunque en el final hay cierta ambigüedad que no define cuál era la posición de Lewis). Además, la película tiene secuencias abstractas, extrañas y muy siniestras.
En Caso clínico en la clínica, Tashlin muestra su veta más cartoon y acelerada y por fin logra convencer a Lewis de seguirle por ese camino. Todo en esta película está muy desatado y pareciera ser un capitulo de algún viejo dibujito de la Warner.
Por último cabe agregar la enorme (pocas veces reconocida) influencia de Jerry Lewis sobre el cine en general y la comedia en particular, que se pueden ver fundamentalmente en algunos populares actores cómicos de los ‘90 en adelante, sobre todo en Jim Carrey (por el tipo de actuación), Will Ferrell, Ben Stiller y Adam Sandler (que también son los autores de la mayoría de sus películas). Pero también influencias menos directas, como en El rey de la comedia, película en que Scorsese combina sus propios rasgos autorales con un homenaje a Lewis, produciéndose una mezcla algo oscura y extraña (un Lewis crepuscular), y sumamente singular entre las películas del ciclo.

Programación completa del ciclo:

2/7 – El botones de Jerry Lewis / 9/7 – Locos por Anita de Frank Tashlin / 16/7 – Un espía en Hollywood de Jerry Lewis / 23/7 – Artistas y modelos de Frank Tashlin / 30/7 – El ingenuo de Jerry Lewis / 6/8 – El rey de la comedia de Martin Scorsese / 13/8 – El profesor chiflado de Jerry Lewis / 20/8 – Caso clínico en la clínica de Frank Tashlin / 27/8 – El terror de las chicasde Jerry Lewis
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