11/4: BLISSFULLY YOURS de Apichatpong Weerasethakul

Comienza hoy un nuevo ciclo dedicado al cineasta tailandés Apichatpong Weerasethakul, apodado Joe. El foco se titula, precisamente, “Joe de la selva”. Fernando Pujato escribió un texto introductorio que pueden leer acá. Blissfully yours, su segunda película, será la función inaugural.

Blissfully yours de Apichatpong Weerasethakul (Tailandia, 2002, 125′)

“(…) Si estaba buscando algo nuevo, lo encontré en Blissfully yours (Sud sanaeha) de Apichatpong Weerasethakul, que estudió en Estados Unidos y, por eso, es conocido como ‘Joe’. Si tuviera que hacer mi lista de los pocos filmes auténticamente innovadores de los últimos años, esta estaría encabezada por Xiao Wu, de Jia Zhang-ke. Blissfully yours viene segunda y, en algún sentido, trabaja las mismas líneas que el director chino, aunque su tono es exactamente opuesto. Pero vayamos despacio. En la primera escena una mujer madura y un joven van al consultorio de una médica. La escena está filmada en un plano fijo y, aunque parezca rutinaria, despierta una gran atención porque el hombre no habla, aduciendo un dolor de garganta poco convincente, y la mujer le pide a la médica un certificado que esta se niega a extender si el paciente no le aporta sus papeles de identidad. Poco después empezamos a adivinar que el muchacho es un refugiado ilegal birmano. La escena remite así a un contexto de dos regímenes autoritarios: la feroz dictadura militar birmana y la seudodemocracia tailandesa. Pero la película no se interna en el terreno político, aunque lo fija de entrada de manera magistral. Por el contrario, lo que sigue es la descripción de un triángulo compuesto por los personajes anteriores más una mujer joven que odia a la más vieja. Nunca queda claro exactamente cuál es la relación que los une ni cómo se conocieron. Tras una hora que transcurre en un angustiante ambiente urbano, vienen los títulos de la película. Los presentes empezamos a sospechar que era el final, pero se trataba del medio. Allí empieza otra historia. Los jóvenes se van de picnic a un agreste paraje en el campo, cerca de donde la mujer más grande acude con un amante ocasional. Poco se habla en el resto del filme, y la celebración de la naturaleza y del sexo, pero también el dolor del mundo, alcanzan dimensiones de esplendor (pensemos en una mezcla de Renoir con Tsai Ming-liang). Al mismo tiempo, ocurren otras cosas. Unos dibujos se intercalan en la pantalla y en la banda sonora se leen cartas del joven a una esposa distante. La callada sinfonía resultante de sensaciones plenas e información asordinada produce una tensión cinematográfica única, de un esplendor y una sofisticación que no parecen estar al alcance del cine contemporáneo. Blissfully yours es la segunda película del director y ganó el premio de la sección Un Certain Regard. (…)”. Quintín. [En “Crónica de un mundo ajeno”, texto que forma parte de su cobertura de la edición 2002 del Festival de Cannes. Extraído de Luz y sombra en Cannes. Nueve años en el centro del cine contemporáneo, Uqbar Editores y Festival Internacional de Cine de Valdivia, 2010]
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