23/3: TRUE STORIES de David Byrne

La segunda película del ciclo No es sólo rock ‘n’ roll es la colorida, original ópera prima del legendario David Byrne. Lejos de la condescendencia pero también del cinismo, a base de gran humanidad y alegría, True Stories evita ese tipo despiadado de ironía al que podríamos denominar “el entomólogo de desfiles”.

True stories de David Byrne (Estados Unidos, 1986, 90′)

David Byrne, músico, productor, fotógrafo, escritor, actor, y -como se ve en este caso- cineasta, es además un apasionado ciclista. Cuando visita distintas ciudades del mundo, el ex frontman de los Talking Heads carga una bicicleta portátil y recorre el lugar. El fruto de esos paseos se llama Diarios de bicicleta, un entretenido libro en donde Byrne compila apuntes sobre calles, nombres, monumentos, comercios, artistas locales y -por supuesto- edificios y comida. El resultado, además de una guía turística sumamente más inspirada que Lonely Planet, es una antropología capaz de conservar la ligereza y el aire de la reflexión sobre dos ruedas. Un espíritu similar habita el primer largometraje de Byrne. Aunque en lugar de una bicicleta, lo vemos a bordo de un atractivo convertible rojo y con sombrero de cowboy, rumbo a la celebración del sesquicentenario de Texas. True stories es un fresco excéntrico sobre “una ‘banda’ de gente de Virgil, Texas”. Byrne practica un estilo de broma no exenta de piedad, por el que desfila una serie de no tan insólitos sujetos entre los que destacan un John Goodman obsesionado con conseguir esposa, una mitómana ex de Burt Reynolds que tiene información importante sobre el asesinato de Kennedy, una mujer que pasa el día viendo televisión sin nunca salir de la cama, una señora que cree que todo en el mundo debe ser “sweet” y “cute”, un reverendo que aprovecha el sermón para denunciar una conspiración corporativa y aclarar que igual “it’s late”. Con esos encuentros se intercalan nueve ingeniosas canciones compuestas por los Talking Heads y orquestadas por Byrne como viñetas satíricas y desopilantes sobre cuestiones más extrañas que la ficción: la moda, la publicidad, la “vida salvaje”, la religión, y el especial momento en que un cantante con parecidos físicos a Leo Mattioli bautiza a una de las bandas más renombradas de la actualidad. True stories muestra una saludable libertad para flotar del retrato en movimiento al musical y a la historia de amor. Y que sin duda el cineasta-ciclista Byrne tiene gracia y talento para observar las personas, la arquitectura y el cielo. Martín Alvarez
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