16/11 – LA NOCHE DEL CAZADOR: SOMBRAS DE NUESTROS ANCESTROS OLVIDADOS de Sergei Parajanov

Continúa el ciclo de películas clásicas, modernas y extraterrestres programado por La Noche del Cazador para cerrar el año. La de hoy es la primera vez que proyectamos un film de Sergei Parajanov. Algunas de las definiciones que da Fernando Pujato de Sombras de nuestros ancentros olvidados en su nota de acá abajo son: “un desafío sensorial e imaginativo”, “un viaje alucinatorio”. La que más nos gusta: “un fantástico derrotero por la imaginación fílmica de cualquier siglo”.

Sombras de nuestros ancentros olvidados de Sergei Parajanov (Rusia, 1964, 97′) por Fernando Pujato

Cuando al inicio del film de Parajanov se puede leer “Los cárpatos son las tierras del pueblo hutsul olvidados por Dios y por la gente” inmediatamente seguido por una secuencia de gentes ataviadas extrañamente, ofreciendo detrás de unos puestos improvisados cosas y objetos aún más extraños -hay también un par de bailarines al borde del delirio allí- con una música estridente y una cámara que parece enloquecer en ese frenesí fantasmagórico, se tiene la sensación de estar asistiendo al comienzo de una película al menos turbadora. Cuando en la segunda secuencia nos introduce en un templo ortodoxo, el lugar del Padre, el único espacio público que tiene una significación unívoca no apropiativa, el lugar desde el cual se inician los acontecimientos (un duelo, una promesa matrimonial) pero dentro del cual nada se resuelve terrenalmente, donde no alcanza nuestra mirada para fijar la atención en todo lo que ocurre allí dentro, en todos los ornamentos religiosos, los rezos y las miradas, y Parajanov inserta primeros planos de dos contendientes a modo de iconos pietistas, que en la escena siguiente terminan en una pelea a muerte que nunca veremos pero que mancha con sangre la lente de la cámara, estamos no sólo frente a una película conmovedora visualmente, estamos frente a un desafío sensorial e imaginativo. Casi un objeto incognoscible.
Casi. Porque después de ese prólogo situacional apabullante el film se nuclea en torno de los hijos de los duelistas, en esa suerte de Romeo y Julieta en las montañas salvajes, cerrándose un tanto más en la figura de Iván cuando muere su prometida. Pero aquí no importa tanto hacia dónde va el relato sino las formas que éste adquiere, y el ¿qué significa esto? de muchas películas que explotan la ajenidad cultural para terminar “explicándola” por medio de esa abominación cinematográfica importada desde la literatura que es el realismo mágico, con toda esa gente y esos objetos volando por el aire, con sus ancianos clarividentes y sus niños cantores de las estepas, con flores que hablan y animales parlantes, y cosas por el estilo, o que sucumben a la tentación facilista de que todo es más o menos lo mismo en todas partes porque la globalización así lo requiere, o que las conductas y los sueños deben formatearse en pos del espectáculo visual concordante, es desplazado magistralmente por el como significa esto. Y Parajanov no sólo expone el artificio como en El color de las granadas, quitando el sonido real en algunos pasajes, acelerando el registro e insertando el negativo en otras, sino que transforma su film en una imagen pictórica, en un viaje alucinatorio, en una repetición onírica; un fantástico derrotero por la imaginación fílmica de cualquier siglo.
Estamos en 1964 y si antes nos preguntábamos dónde se originan algunas cosas de Muratova y de Sokurov, de Herzog y de Grandieux, de dónde provenía esa secuencia al borde de la locura orgiástica en 4 o esas siluetas casi chocando contra la cámara en Soldado de papel, dónde estaba todo ese cine inquieto y audaz y perfectible, parte de la respuesta está, por supuesto, en Sombras de nuestros ancestros olvidados, que no culmina con una muerte anunciada, aunque ésta sea una exquisita mano tendida desde el más allá de este mundo, sino con el plano de unos niños mirando a través de los vidrios de una ventana. Una invitación dialógica. Un reto al mirar.
La preocupación por lo que vendrá -que viene a querer decir la excesiva preocupación por lo que hoy ocurre- no debería ser tal si situamos a Parajanov donde efectivamente debemos situarlo. La sentencia apodíctica de un film, garabateada a cuchillo sobre una improvisada mesa de madera de un improvisado campamento del fin del mundo, en ese tiempo cíclico que es necesario romper, el “no hay destino” de Terminator 2 atraviesa, singular pero cegadoramente, toda la historia del cine. Que es también, por supuesto y desde siempre, la historia de un eterno presente.
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2 respuestas a 16/11 – LA NOCHE DEL CAZADOR: SOMBRAS DE NUESTROS ANCESTROS OLVIDADOS de Sergei Parajanov

  1. Jorge H dijo:

    Fernando: ¿está definida ya la programación de películas a proyectar por Uds. desde hoy hasta el final del ciclo de este año? ¿Podés decirme que se proyectará mañana jueves y el viernes ?

  2. Cinéfilo dijo:

    Querido Jorge H: mañana Jueves, DÍAS EXTRAÑOS de Kathryn Bigelow. Y el Viernes empieza el Erótico 5 programado por Juanjo Gorasurreta, con EXTREME PRIVATE EROS: LOVE SONG de Kazuo Hara, imperdible. Podés consultar la programación completa hasta fin de año acá: https://cinefilobar.wordpress.com/programacion/

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