Jueves 9/9 | B…de Bizarro “Ménage à trois: Suzuki – Hellman – Švankmajer”

Continuando con la programación de los jueves en Cinéfilo Bar, hoy es el turno de B..de Bizarro que propone una dialéctica nunca mas oportuna, juntando a estos tres directores que transitan por aquella delgada línea que divide el lenguaje cinematográfico con códigos del mundo bizarro de los de la serie “b”..dos mundos los cuales se  encuentran emparentados cuando exponen su fórmula-premisa de “bajo coste, alto ingenio”. El ciclo se bautizó  Ménage à trois: Suzuki – Hellman – Svankmajer

Les dejamos el texto que escribió su programador  Matias Ludueña para condimentar el ciclo

Habitando un mismo hogar

Tres realizadores pertenecientes a culturas tan disímiles entre si, conviven bajo un mismo lecho, en una casa no demasiado grande con tres habitaciones y una cocina-laboratorio de imágenes y sonidos, donde se respiran aires  de disconformidad frente a su época y  al cine de género que producen. Considerados “de culto”, sus obras poco conocidas, adquieren deformaciones en el lenguaje; tanto como para catalogar a estas películas de “incomprensibles”…y es cierto, cada film que presentamos en el ciclo de los jueves va constar  de un reto al espectador, a aquel espectador curioso e inquieto, asqueado de un sistema hegemónico narrativo y estético.

Una de las habitaciones está colmada de gángsters con trajes ocultando su cuerpo tatuado, de gafas oscuras y pistolas automáticas en mano, llenos de orgullo y de lealtad hacia sus jefes; hasta ahí todo en orden…pero qué pasa cuando la imagen se llena de colores fuertes -cual estética pop- y aquellos viriles personajes organizados se transforman en románticos nihilistas, y comienzan a silbar su leitmotiv en situaciones meramente absurdas? absolutamente todo se desmorona… el Sr. Seijun Suzuki lo logra, parodiando aquellos lugares mas explotados del género Yakuza Eiga, provocando y al mismo tiempo encontrando su marca de autor inconfundible. Pasamos a la otra habitación, para introducirnos en un ambiente teñido de existencialismo, y sumergirnos en una atmósfera misteriosa, con actuaciones más cercanas al cine de R. Bresson: autómatas que poseen una acentuada desafección emocional en cada una de sus interpretaciones. Es allí donde Monte Hellman contrapropone los elementos más significativos del Western y el Road Movie e impera el desconcierto. Situaciones invadidas por un silencio cinematográfico que se ve interrumpido por el motor de un auto, el soplido del viento, o disparos que impactan contra superficies áridas, utilizado como fuente discursiva que anula algún concepto espacio-temporal deviniendo en la abstracción de cualquier idea canónica del género. Por ultimo pasamos a la tercera habitación, y nos encontramos con uno de los pocos prestidigitadores que conserva el cine, el lugar es sórdido, bien oscuro y huele a hedor, a putrefacción… Jan Svankmajer se desenvuelve en un clima surrealista, lleno trucos de cinematográficos que engañan a la percepción. Los seres humanos y  los objetos inanimados –ahora animados- parecen compartir una misma jerarquía de trabajo, Svankmajer lo sabe, mientras todos respondan a su necesidad fílmica. Parodiar idiosincrasias que lo rodean es motor narrativo en sus películas, personajes del espanto cobran movimiento –mediante técnicas del stop-motion—  e interactúan en acontecimientos llenos de humor absurdo.

La película que hoy se proyecta, bebida de por medio,  a las 21.00 hs es la irreverente BRANDED TO KILL, de Seijun Suzuki (Japón, 1967, 98 min.)

Ale Cozza nos regala un texto al mejor estilo Generacion Beat sobre  Seijun Suzuki

Influenza e influencia

Suzuki. No, no el metodo de apreciacion musical. Seijun, Seijun Suzuki. Si coinciden conmigo en que el cine japones es uno de los más vitales y originales de mundo en los ultimos 20 años (si se duda, dejo ristra de nombres para que quien dude se arrepienta: Takeshi Kitano, Shohei Imamura, Naomi Kawase, Miike Takashi, Shynta Tsukamoto, Sion Sono, Nabuhiro Yamashita, Hayao Miyasaki, Kore Heda Hirokazu, Ryuchi Hiroki y el etc. puede seguir) les debo contar que muchos deben su influencia al mas radical cineasta japones de la decada del ´60. Seijun Suzuki. Un terrorista del cine que solo puede ser puesto a la par del otro terrorista mayor Koji Wakamatsu. Ver Branded to kill hoy es darse cuenta que todo el cine que vemos hoy y que consideramos rupturista, vanguardista, copado, distinto, original, iconoclasta -y los etc. tambien pueden seguir- ya fue hecho en 1962 en una sola pelicula. Solo Sin aliento de Godard se le anticipo por un par de años al gesto revolucionario de Suzuki. Si Seijun vio o no vio en Japon Sin aliento, no lo se, pero que son primas hermanas, de eso seguro!

La enfermedad referencial provocada por el descubrimiento de Suzuki, y el fanatismo desmedido que puede provocar acercarse a tan solo alguno de sus fotogramas, es solo comparable a escuchar por primera vez en la vida los discos de la Velvet Underground o de los Pixies. ¿Cineasta con rock en las venas? Si, como pocos!

Vean sino Ghost Dog de Jim Jarmusch y constaten el bello homenaje que le realiza en el film a Branded to kill a traves de un asesinato por una cañeria de desague del baño.

Si pongo en el buscador de Word los sinonimos del término revolucionario aparece: sedicioso, rebelde, agitador, revoltoso, insurrecto, turbulento, alborotador y provocador. El diccionario de sinonimos de Word es incompleto. Al lado de la palabra revolucionario debe aparecer Seijun Suzuki.

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