REAPERTURA CINÉFILO con LOS MARTES DEL SÉPTIMO ARTE

“La película pasa, pero la ardiente arenilla suspendida de sus imágenes queda fijada dentro de las conciencias…”
Roberto Arlt

Mágico y sublime

es el momento de proyección. Nos acomodamos en nuestras sillas para vivirlo en silencio y agudizamos nuestros sentidos, sabemos que nuestra presencia delante del film es efímera.
Luego, se encenderán las luces y las imágenes volverán, ya, desde otro lugar, desde  nuestras conciencias, y se articulará un diálogo entre los presentes, donde la experiencia inmediata tomará una dimensión colectiva.
CINEFILO es un espacio  alternativo de  participación y encuentro cultural, donde, desde hace tres años, confluyen los esfuerzos de un grupo de personas que creemos en esta forma de “ver” cine.
Para ello organizamos ciclos con distintos criterios con la intención de darle un marco a cada película.
Queremos compartir el cine que no se estrena comercialmente, el cine olvidado y el inolvidable, el cine nuestro y el de otros lares.
Tras la modalidad de bar, funciona CINEFILO, cine club en el que trabajamos para que este hecho – reflexión y diálogo- ocurra en un contexto cálido que muchas veces nos remite a un entorno  familiar.
Con este dossier además de mantenerlos informados de los ciclos que ofreceremos a lo largo del año, intentamos compartir nuestro amor por el cine; para que sea más estrecho nuestro vínculo con ustedes, que creemos es la razón de nuestro espacio.

Inés Moyano-Rosendo Ruiz

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LOS MARTES DEL SÉPTIMO ARTE

“Desde que el mundo es mundo, hay una especie de tentativa de escapar de la materia y de aproximarse a lo espiritual, que es evidente; y yo creo que toda obra de arte que da un paso, algunos milímetros, hacia el contacto con ese algo espiritual, es una obra de arte que tiene su interés”
Jean Renoir, La política de los autores

Hablar de espiritualidad en tiempos donde todo parece obedecer a la lógica del código de barras sin ser mirado con cierto cinismo, es todo un desafío, y si a la espiritualidad se le pretende asociar el cine, al cinismo se le suma la ira, la risa sardónica y quien se atrevió a juntarlas puede incluso llegar a ser tomado con un sujeto peligroso, pseudo profeta que intenta profanar un arte que ya demasiado tiene con ser desdeñado en la meca del comercio y sus sucursales. Y sin embargo esa sublime potencia existencial, inefable, esta ahí en cada gesto que hacemos para humanizarnos, para minar los discursos y las prácticas que procuran reducirnos a inertes marionetas en el predatorio teatro de la sociedad del espectáculo. Así, un día del año 2008 y de la mano y la voz, de su cuerpo todo, de Alejandro Cozza, ya ausente como presencia física en el frente pero presente con mayor energía desde sus distintos lugares como gran crítico y amigo de quien tomé la posta de este viaje, comenzó este derrotero cinéfilo por la vida y obra de distintos directores (Cassavetes, Godard, Ruiz, Jodorowsky, Rocha, Marker etc). Un viaje donde la película es pasaje de entrada al dialogo que una vez terminada su proyección comienza y continúa más allá de los limites del espacio y el tiempo “cinéfilo bar”; dialogo cuya intención no es sólo hablar de cine, encuadres, planos, montajes, a modo de discurso autorreferencial, solipsista, cercado en su propia proyección, sino gesto que toma al cine como medio, sublime sí, pero medio inexorablemente, para ver(nos) mejor en las miradas de los otros, de esos otros que marcan con el pulso de sus encuadres, sus planos, sus montajes, fotograma a fotograma, las múltiples fibras de las que están hechas la vidas, para ayudarnos, y nosotros a ellos, a avanzar “unos pasos, algunos milímetros, hacia el contacto con ese algo espiritual”, condición indispensable para ir produciendo esas trasformaciones en el mundo de cada persona que hacen del planeta un espacio menos inhumano y no resignarse a los pensamientos derrotistas, conscientes e inconscientes, cándidos y perversos, víctimas victimarias de un sistema que se desgarra por ocultar todas las vidas que se  entregan con pasión a galvanizar (galvanizándose) las que él mantiene en estado moribundo al servicio de su nausea financiera. Por eso este ciclo “LOS MARTES DEL SEPTIMO ARTE”; porque amamos el cine, pero mucho más la vida; o mejor, esas vidas que dignifican al cine y ese cine que dignifica las vidas, las vidas que el cine nos muestra y aún así lo exceden; ese cine sabio incipiente que nos enseña a vivir mejor.

Alexis Cabrolié Cordi

Inicio Ciclo Agnès Varda

Hoy: 6/4 – Cleo de 5 a 7

13/4 – Daguerrotipos
20/4 – La felicidad
27/4 – Los espigadores y la espigadora + Dos años después
4/5 – Una canta, la otra no
11/5 – Sin techo ni ley
18/5 – Jacquot de Nantes
25/5 – Las playas de Agnès
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